Phil Hoffman. Vivir/filmar

Imagen: Phil Hoffman. Intro

Viendo el cine de Phil Hoffman, pareciera que vivir y filmar son la misma cosa. Hoffman ha conseguido desde el principio de su carrera (que empieza en los setenta) dominar el arte del diario filmado, haciendo que la sinceridad y la emoción se conjuguen a la perfección con la forma. Nacido en 1955 en Kitchener, Ontario, Hoffman ocupa un lugar preeminente en la rica escena del cine experimental canadiense, no solo como cineasta sino también como impulsor de un proyecto educativo que ha marcado la vida y las formas de hacer de muchos otros cineastas desde que empezara en 1994: la Film Farm. Una suerte de “retiro espiritual” colectivo o “campamento de verano” para cineastas en el que se llevan a cabo proyectos personales y experimentales en formato fílmico, y con técnicas de revelado artesanales y ecológicas. info

Concluye la residencia artística de la 2ª edición de BAICC: Entrevista a Aitziber Olaskoaga

En 2017 se pusieron en marcha las primeras Residencias Artísticas Internacionales de Creación Cinematográfica ? BAICC, un proyecto muy deseado por el (S8) que se vio materializado gracias al apoyo de AC/E e o LIFT de Toronto, reafirmando la fuerte apuesta de la Muestra por la formación y la creación artística en espacios alternativos.

Esta semana cuncluye la segunda edición de #BAICC, en la que el Liaison of Independent Filmmakers of Toronto acogió a la cineasta Aitziber Olaskoaga. PMC – Principio Máquina de Coser fue su propuesta conjunta con Pilar Monsell, elegida entre los case 30 proyectos recibidos en esta convocatoria. Ellas son el Colectivo Prismáticas, y su prototipo colaborativo, a SEE-W-ING MACHINE, es un dispositivo que combina un proyector de 16 mm y una máquina de costura que les permitirá coser y proyectar películas al mismo tiempo. El resultado final de este trabajo realizado a lo largo de 5 semanas en Toronto se podrá ver, en estreno mundial, durante la Xª Muestra de Cine Periférico, que tendrá lugar en A Coruña del 31 de mayo al 9 de junio de 2019.

Como colectivo, PRISMÁTICAS está apasionadamente comprometida con el uso y manipulación del cine analógico, que exploran la potencialidad del proceso colectivo y de código abierto al establecer encuentros entre mujeres trabajadoras de diferentes industrias, especialmente las industrias audiovisual y textil. Su SEE-W-ING machine permitirá que estas ideas se convirtan en el ambiente performativo, revelando el trabajo a menudo invisible de las mujeres.

Aitziber Olaskoaga, Bilbao (1980). Artista visual que trabaja con videos y formatos analógicos para llevar a cabo proyectos cinematográficos documentales. Actualmente está cursando el Programa de Cine e Vídeo del Instituto de Artes de California gracias a una beca de estudios de la universidad, donde trabaja como proyeccionista principal. En 2018 formó parte de la exposición Bi dos two, comisariada bajo el programa eramuak en Azkuna Zentroa, Bilbao (España) y actualmente está editando un vídeo-ensayo que reflexiona sobre el nacionalismo y la construcción de la identidade nacional en el País Vasco junto a Pilar Monsell, gracias a una concesión del Gobierno Vasco. Aitziber está de año sabático para realizar algunos proyectos en Europa, como una residencia artística en BilbaoArte, donde ahora trabaja en Dar Salam, un proxecto colectivo da maior área metropolitana de Bilbao.

Aprovechando los últimos días de Tono en Canadá quisimos realizarle una entrevista en la que nos comenta su experiencia en la residencia y algunos adelantos de su trabajo:

– ¿Podrías comentar tu trayectoria brevemente?
Estudié cine y comunicación audiovisual y después de la carrera realicé un sinfín de trabajos que no estaban relacionados con la creación audiovisual, y que no me motivaban. Hace cuatro años me dieron una beca del Ministerio de Cultura para irme a Los Ángeles durante siete meses. Allí acabé La sonrisa telefónica, una pieza en video que se mostró en algunos festivales de cine. Mientras estaba allí también realicé la solicitud para estudiar un master de cine en California Institute of the Arts, y la universidad me ofreció la oportunidad de pagarme los estudios a cambio de ser la responsable de la cabina de proyección del cine de la escuela (somos unos 10 proyeccionistas). Acabé mi segundo año del master el verano pasado y este año me lo he cogido sabático, volveré en otoño para acabar el último curso del programa.

– En el pasado ya disfrutaste de otras residencias artísticas. ¿Cómo se afronta el proceso de creación en este contexto?
Cada residencia artística ofrece un contexto de producción específico, ya sea por su economía y medios, así como por el territorio donde ser desarrolla. Esta es la segunda que llevo a cabo y es por muchos motivos completamente distinta a la anterior que realicé, en la que no disponía de un espacio de trabajo o taller, no tuve que desplazarme a otro país para realizarla, y no conté con una partida de dinero destinada a mi trabajo o gastos diarios. Me parece que este contexto de producción es inseparable de la forma en la que afrontamos el proceso de creación del proyecto a desarrollar.
Durante mi residencia en LIFT, sabía que lo primero que tenía que hacer al llegar a Toronto, era buscar gente que supiera de electrónica y programación para trabajar con ella. Así que mis primeros días en Canadá me dediqué a preguntar con quién podría trabajar en el proyecto, y a escribir emails. Tuve mucha suerte porque la primera semana encontré a un chico que no sólo tenía todos los conocimientos que buscaba en un posible colaborador, sino que además, al ser programador y activista, ha contribuido enormemente a hacer crecer la dimensión histórica y política del proyecto.
Por un lado, esta primera fase de PMC se ha centrado en la construcción, hackeo y cacharreo de un primer prototipo, y por otro, en la investigación acerca de la invisibilización del trabajo de mujeres racializadas en la industria electrónica.

– ¿Podrías explicar brevemente en qué consiste PMC el proyecto que estás desarrollando?
Principio Máquina de Coser es un proyecto a largo plazo que estamos desarrollando Pilar Monsell y yo bajo el nombre de Prismáticas. El cinematógrafo, aparato que combinaba cámara de cine y proyector, partió del sistema de arrastre de las máquinas de coser, lo que se conoce como “principio máquina de coser”. Nosotras lanzamos la siguiente pregunta: ¿qué hubiera pasado si el proyector de cine no hubiera excluido la costura?
Durante esta residencia nos hemos querido centrar en la construcción de un primer prototipo de máquina que de alguna forma incluye partes y elementos tanto del proyector, como de la máquina de coser, así como componentes electrónicos y materiales varios.
Nos proponemos construir un dispositivo artístico que permita combinar lo que antes se encontraba separado [ cine y costura ] y que pueda con ello dar luz sobre un espacio itinerante de enunciación, reivindicación, auto-representación y diálogo entre mujeres trabajadoras de distintos sectores industriales, especialmente del audiovisual y del textil. Pretendemos buscar juntas el mejor modo de hacer circular nuestros conocimientos técnicos y artísticos, indagar en los potenciales de los procesos de trabajo colectivo y de código abierto y, por último, tejer encuentros con mujeres trabajadoras de otros sectores.

– ¿Cuál es la motivación para desarrollar tu obra en formatos analógicos y qué crees que aportan en plena era de la imagen digital?
Todo lo relacionado con lo técnico, y la manipulación y conocimiento profundo de maquinaria, ha sido monopolizado y relegado a lo masculino, y en gran parte este proyecto tiene como objetivo subvertir esto.
Para ello, PMC toma como punto de partida el momento histórico del nacimiento del proyector de cine, y nosotras arrancamos el proyecto con un aparato analógico (un proyector de 16mm) que poco a poco hemos hackeado, tuneado e introducido elementos de nuevas tecnologías para darle usos hasta ahora no imaginados. Creo que en parte esta utilización de formatos analógicos es una relectura y reescritura de la historia, de los trabajos precarizados e invisibilizados realizados por mujeres a lo largo de todo el mundo. También creo que refleja nuestra práctica artística y nuestro trabajo. En mi caso, como proyeccionista trabajo a menudo con películas de 35 y 16mm y también ruedo en formatos analógicos, y Pilar como miembro del Laboratorio Reversible de Barcelona, tiene acceso a maquinarias y aparatos utilizados en procesos analógicos (moviolas, proyectores, cámaras de cine, etc) y realiza proyectos en 16mm.

– ¿Que significa para ti trabajar en una institución de referencia internacional en la creación de la vanguardia cinematográfica como es el LIFT Toronto?
Todas las personas con las que he contactado para trabajar en el proyecto, o con las que de alguna forma me he relacionado y lo han hecho crecer, han salido de contactos que los distintos trabajadores de LIFT me han proporcionado, así que este ha sido el centro neurálgico de PMC.– ¿Qué destacarías de la comunidad de cine de Toronto y cómo te sientes trabajando en ella?
La verdad es que no he estado muy en contacto con la comunidad de creadores audiovisuales de la ciudad. Como en esta primera fase del proyecto hemos dado prioridad a la construcción de nuestro primer prototipo, me he relacionado mucho más con creadores que trabajan con electrónica y programación. He aprendido un montón sobre electricidad, Arduinos, voltios, luces led y motores. También he conocido a una chica que lleva 6 años trabajando en una máquina que combina un proyector de super 8mm, con un tocadiscos.
El desarrollo del prototipo se ha gestado entre LIFT e InterAccess, un centro de producción de medios electrónicos que está en la misma calle que LIFT, a 10 minutos andando y donde hemos podido utilizar la fresadora para cortar varias piezas de la máquina, así como utilizar infinidad de herramientas y realizar consultas a otros miembros del centro cuando teníamos dudas o estábamos atascados en algún tema.

– ¿En qué parte del proceso se encuentra el proyecto en estos momentos y cuáles serán los siguientes pasos a seguir?
PMC cuenta ya con el primer prototipo de lo que hemos denominado la SEE-W-ING machine. Esperamos que gracias a futuras residencias y becas podamos seguir desarrollando la máquina, y trabajando con mujeres de distintas nacionalidades y contextos culturales para desarrollar espacios de colaboración y creación artística.
– ¿Con qué se va a encontrar el público que se acerque al estreno de PMC en la próxima edición de (S8) X Mostra Internacional de Cinema Periférico?
Con una performance en la que nuestra máquina nos dará pie a hablar sobre cómo el trabajo de las mujeres ha sido históricamente infravalorado, invisibilizado y borrado. Proyectaremos, coseremos y leeremos juntas para combatir la tecnofobia y los relatos hegemónicos impuestos sobre lo femenino.

(S8), mejor proyecto cultural de Galicia según el Observatorio de la Cultura

¡El S8) Mostra de Cinema Periférico viene de ser elegido como el mejor proyecto cultural en Galicia según el Observatorio de la Cultura!
Estamos muy contentos y agradecidos por este reconocimiento por parte de los más de mil profesionales de la cultura que participan en la elaboración de este informe anual impulsado por la Fundación Contemporánea. Gracias a todas las instituciones y empresas colaboradoras por su apoyo y, sobre todo, muchas enhorabuenas a todo el equipo de profesionales que año tras año lo hace posible!

Sacar adelante y mantener vivos proyectos culturales como los que aparecen en este ránking (y otros tantos que no están) exige el trabajo duro y constante de muchas personas. Por eso creemos que es necesario poner en valor a toda la gente que cree y trabaja por y para la cultura.

Entrevista. Dos o tres cosas sobre las películas de Philip Hoffman

¿Cómo empezaste a tratar temas personales en tus películas?
Tuve un profesor, Rick Hancox, que decía que para poder hacer una película sobre el mundo, primero debes mirarte a ti mismo. Como tenía muchas fotografías familiares, decidí que las usaría para intentar entender lo que había allí y lo que vino antes. Ese fue el comienzo de On the Pond, donde intenté crear un mecanismo cinemático que permitiera que ocurrieran “cosas reales” en la pantalla. Para mi cumpleaños, hice un montón de diapositivas de las fotos familiares, puse dos micrófonos en el salón e invité a mi familia a un pase de diapositivas. No les dije que les estaba grabando, ¡aún no me han demandado! Pero de hecho a mi familia le encanta la fotografíen y les encanta verse fotografiados, como a la mayoría de la gente, así que de este modo obtuve la banda sonora, con la que revisé las fotografías para ver cuáles funcionarían bien. De esta interacción de mi familia con las fotos probablemente la cosa más oscura de la que me enteré fue… Hay una foto de mi madre de espaldas a la cámara, yo la estoy mirando, intentando complacerla, y mi padre está como descubriendo el mundo encima de una roca, y mientras mi familia habla de esta foto, lo que sale de este paseo de un día de otoño es que mi padre le dice a mi madre “te sentías mal ese día”. Pero no era solo que se sintiera mal, sino que tuvo episodios de depresión durante toda su vida. Ese fue un punto de apertura para mí, mirar a mi familia y no solo desde un punto de vista superficial. Empieza ahí con On the Pond, hay un momento de desasosiego en la foto pero luego creo que va creciendo hasta llegar diez años más tarde a passing through / torn formations, donde las historias emergen de la familia de mi madre, su inmigración a Canadá y el nacimiento de mi tío, que tiene esquizofrenia no diagnosticada. Eso me puso en un camino en mi trabajo que siempre conecta con lo personal de alguna manera. Creo que lo personal puede tratar directamente sobre tu familia pero tiene que ver también con una manera de trabajar que no depende de grandes presupuestos o de tener un equipo determinado para hacer tu película. Siempre se puede hacer una película, ese es el camino que elegí.

 

Hay otros elementos en On the Pond, como esas imágenes del niño jugando al hockey, en una estructura de montaje compleja, ¿puedes hablarnos de esto?
Estaba interesado en la nouveau roman, desde James Joyce hasta Robbe-Grillet, quien habló, como guionista, de la importancia de que el cine abordara el  tiempo. Una película convencional te va mostrando todos los pasos de un camino, pero en el tiempo puede existir una vacilación, o puede venirte a la cabeza algún recuerdo de otra parte, y el cine tiene la potencialidad de moverse a través del tiempo tanto en los términos del presente como en los de la imaginación. Así que en On the Pond la parte del patinaje es una narración que filmé, donde mi primo hace de mí de pequeño en el estanque con el perro. De modo que esta estructura del pase de diapositivas y luego esta especie de representación crean una suerte de división entre la realidad, por así decirlo, que quizás sale de las fotografías y va hacia esta especie de idea de recuerdo soñada. En passing through / torn formations este modo de fragmentación que pasa a través de la mente, de la memoria, se derrama a través de mi tío, que es un esquizofrénico no diagnosticado, a través de su mente, mi visión de lo que debe ser. Era un intérprete de acordeón tremendo, y me enseñó a tocar el acordeón, así que he estado muy unido a él. Quería contar la historia de la familia de mi madre, desde lo que entonces era el Imperio Austrohúngaro en los años 20 hasta Kapuskasing, una ciudad maderera en Canadá, y quería contar esa historia de una manera que imitara la fluidez de la mente, cómo podemos estar en muchos lugares al mismo tiempo. Así que en  passing through / torn formations, obviamente no hay linealidad pero también los miembros de la familia no están retratados en el sentido tradicional del retrato. Ves a la niña corriendo por el campo, pero lo que se oye es la historia del niño. O mi madre habla de su historia buscando la vaca y en ese momento recreo la escena en Checoslovaquia con mi prima segunda haciendo de mi madre. En una familia los unos somos los otros en cierto sentido. Es una familia tumultuosa pero en cierta manera nuestras personalidades son fluidas. Nos convertimos los unos en los otros en cierto modo y creo que eso pasa en la filmación, que es profética en el sentido de cómo mi tío ve el mundo. Puede pasar con rapidez de una cosa a otra, creando espontánea y poéticamente una narración que, aunque esté fragmentada, tiene sentido.

 

Hay cierta idea de “stream of consciousness” en estas películas, aunque Kitchener-Berlin es más abstracta, más visual, compleja y repleta de capas…
Cada proyecto pide una forma diferente. Intento representar las diferentes maneras en las que veo el mundo o en las que el mundo me ha influido. Y pienso que lo que es importante para mí es la empatía hacia los otros que pueden indicarme en qué dirección ir en vez de empeñarme en tener yo todas las respuestas. De modo que la película es siempre una especie de lienzo donde no solo está lo que yo siento sino mi reacción a lo que filmo.

En muchos sentidos en passing through / torn formations abarqué la historia de la familia de mi madre y en Kitchener-Berlin abordo la de mi padre. Nací en Kitchener-Waterloo, Ontario, que es una ciudad alemana: se llamaba Berlín antes de la I Guerra Mundial y a causa de la guerra le cambiaron el nombre a Kitchener. Veo a Kitchener como a mi padre, como ciudad. Así que en esta película uso las películas familiares de ese lado de la familia y hago este retrato de Kitchener y de Alemania, a donde viajé. Conocí a Stan Brakhage hacia 1988. Apareció en una de mis proyecciones en Canadá, y más adelante se mudó a Toronto, donde pasó unos años. Así que hubo mucha interacción con Brakhage, y debo decir que esto también me influenció. Intercambiamos copias hubo veladas, Brakhage estaba cerca de Toronto en ese momento. Así que en esa película hay incluso un clip de Blue Moses en esta especie de explosión de found footage que ocurre en un momento. Estaba intentando traspasar hacia otras clases de mundos para encontrar lo que Brakhage hizo con Metaphors on Vision, encontrar el origen de la visión. Por eso Kitchener-Berlin es mucho más visual y más hipnótica.

Friedl vom Gröller: «La superficie más interesante de la tierra es el rostro humano»

Friedl vom Gröller (Foto: Maria Meseguer)

«Georg Christoph Lichtenberg, filósofo alemán del s. XVIII, dijo: ‘la superficie más interesante de la tierra es el rostro humano’. Pienso lo mismo. Allá donde voy miro especialmente las caras de la gente, y lo que me interesa fotografiar es el rostro humano y poco más. Mi pasión derivó de la fotografía a la película porque en la película podía obtener un continuum de planos cambiantes y emociones cambiantes, lo cual es muy interesante para mi.»

Friedl vom Gröller

Cine-conferencia: Jueves 31 de mayo / 12:30h / CGAI Filmoteca.
Programa: Viernes 1 de Junio / 18:30h / CGAI Filmoteca